SESGOS DE GENERO EN SALUD
¡Hola a todas!
Hoy, 8 de marzo, quiero hablaros de un tema importantísimo y del que, lamentablemente, se habla muy poco:
La medicina es un reflejo más de nuestro sistema y cómo tal, tiene sesgos de género. La ciencia médica es andocentrista.
HABLEMOS DE SESGOS DE GENERO EN SALUD
Nuestro contexto socio-económico
En el año 2002 la OMS reconoció al enfoque biopsicosocial en medicina como el más válido para tratar de comprender y de atender, lo mejor posible, a la salud de las personas.
Este modelo nos dice que en la salud de cualquier persona intervienen factores biológicos, psicológicos y sociales (yo añadiría también, medio-ambientales) y que todos ellos interaccionan entre sí. Es decir, que la salud es multifactorial y compleja.
Hoy en día, nadie dudaría en afirmar, por ejemplo, que la pobreza es un condicionante social que predispone a la enfermedad, ¿verdad?.
Pero resulta que ser mujer, en este sistema, también lo es. Y esto, lamentablemente, es todavía algo muy desconocido u obviado.
El 85% de los psicofármacos en este país se recetan a mujeres. ¿Creéis que es casualidad? ¿Somos por naturaleza unas ansiosas, depresivas o histéricas? ¿No será más bien que nuestros condicionantes sociales son mayores?.
La falta de servicios sociales adecuados, el sistemático papel de cuidadoras, la precarización, la violencia… nos duele y nos carga. Nos enferma. Y la solución no es sedarnos para que nos quejemos menos.
Nuestra biología/fisiología
Gran parte de estos psicofármacos se nos receta en primera consulta desde atención primaria. Sin derivar a especialistas o sin investigar si detrás de ese dolor, cansancio, malestar o estado de ánimo alterado…hay causas orgánicas. Y en muchos casos, las hay. Hay, entre otras: enfermedades autoinmunes, anemias o patologías cardiacas infradiagnosticadas.
Infradiagnosticadas porque falta perspectiva de género en la investigación, formación y atención médica. Hasta los años 90 éramos completamente invisibles, no se nos incluía en los estudios médicos. En la actualidad, seguimos fuera del 62% de estos trabajos de investigación. En cardiología si ha habido un avance importante estos años, de hecho, casi todos los estudios en los que se nos incluyen pertenecen a esta especialidad. Ya se sabe, por ejemplo, que el infarto en nosotras cursa con síntomas diferentes a los de los hombres pero, a pesar de ello, la mortalidad post-infarto es de un 66% en las mujeres respecto al 33% en los hombres, y es que, de nada sirven estos avances en investigación si luego no se trasladan a la formación académica y a la atención en consulta. De nada sirven si los y las profesionales médicos siguen influidos por estereotipos de género.
Hoy en día, el infarto es la mayor causa de muerte en mujeres en este país. La realidad detrás de ese dato, realidad de la que no se habla, es que nuestros síntomas son subestimados, tanto por la atención sanitaria (diagnosticándolos muchas veces como ansiedad), como por nosotras mismas porque no sabemos reconocerlos. La triste realidad es que llegamos más tarde a los tratamientos que salvarían nuestras vidas.
No somos hombres blancos de alrededor de 70 kilos de peso. No se nos pueden extrapolar los resultados de esas investigaciones. Tenemos un sistema inmune y hormonal muy diferente al suyo. (Además de un contexto diferente).
Hoy en día, se sigue esgrimiendo el argumento de que se incluirnos en los estudios científicos es muy caro porque somos cíclicas, pero, ¿seguro que es por esto por lo que no se nos excluye? https://anue.org/wp-content/uploads/2021/06/La-invisibilizacion-de-las-mujeres-en-los-estudios-medicos.-Articulo-Completo..pdf ¿No tiene nada que ver que a pesar de que el 61 % de las médicos que trabajan en la sanidad pública española sean mujeres, solo 3 de los 22 científicos-médicos de los Institutos de Investigación Sanitaria sean mujeres? https://efeminista.com/brecha-genero-mecidina/
https://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1130-63432020000300007&script=sci_arttext&tlng=es
¿Creéis que tampoco tiene nada que ver que se destinen recursos de forma desproporcionada a enfermedades que afectan principalmente a los hombres? https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8290307/
¿Puede haber algo más acientífico que excluir a más del 50% de la población en una investigación? ¿Qué tipo de muestra es esa?
Nuestra ciclicidad debe dejar de ser excusa para pasar a ser, precisamente, objeto de estudio.
La realidad de nuestro día a día
Todo esto tiene unas consecuencias en nuestro día a día. Os planteo, algunas de ellas en forma de preguntas, ahí van:
¿Por qué no tenemos ni idea de un proceso fisiológico (ciclo menstrual) con el que convivimos durante 30 o 40 años?
¿Por qué no existe una pedagogía menstrual pública y gratuita para las mujeres y las niñas?
¿Por qué no se advierte lo suficiente de los efectos secundarios de los anticonceptivos hormonales?
¿Por qué la endometriosis tarda de media 8 años en diagnosticarse?
¿Por qué se medicaliza y se interviene tanto en los partos «normales», tal y como los califica la OMS?
¿Por qué el 80% de las enfermedades autoinmunes las padecemos las mujeres?
¿Por qué se tarda de media, 4 años y medio más, en diagnosticarnos una diabetes o 2 años y medio más en diagnosticarnos un cáncer a nosotras?
¿Por qué cuando una mujer tiene una enfermedad coronaria, se cree que no debe ser tan grave como en el caso de un hombre?
¿Por qué tomamos dosis de fármacos pensadas para hombres cuando nuestro hígado metaboliza diferente y necesitaríamos dosis menores?
Os recomiendo la lectura del libro: mujeres invisibles de Carme Valls Llobet
Carme es médico y directora del programa Mujer Salud y Calidad de Vida en el Centro de Análisis y Programas Sanitarios (CAPS).
Ha sido pionera en el estado español en alertar, en el terreno de la investigación médica, sobre las diferencias en mortalidad y morbilidad entre mujeres y hombres. Pionera en investigación con perspectiva de género.
Os adjunto también el enlace a un programa de RTVE del 2021 dónde se hablaba, un poco, de todo lo que os acabo de relatar.
Objetivo Igualdad – Programa 15: Medicina sin sexismo
He querido a través de esta entrada compartir una pequeña muestra del porque, lamentablemente, EL FEMINISMO sigue siendo tan necesario hoy por hoy.
Los sesgos de género en salud nos matan o como poco, nos roban calidad de vida, nos roban bienestar. Y no es victimismo, es una realidad dura y cruel, pero objetiva.
Merecemos que se dejen de sobre-medicalizar nuestros procesos naturales (como el parto, la menstruación o la menopausia) y que se investiguen y atiendan nuestros problemas reales de salud. Merecemos la misma calidad de atención que los hombres. Nuestra salud no puede seguir siendo invisible, infravalorada ni maltratada por más tiempo.
Reivindiquémoslo